Israel, Prohibido disentir Israel, Prohibido disentir

Sin libertad de expresión. Tendencia a prohibir la disensión, impedir las protestas y silenciar opiniones. El estado sionista actúa contra la campaña BDS.

Efe ( Ana Cárdenes )

A la mayoría parlamentaria de derechas y religiosa de Israel le ha bastado apenas un año para poner en peligro con una batería de propuestas legislativas uno de los pilares básicos de la democracia: la libertad de expresión.

Así lo denuncian múltiples organizaciones de derechos humanos israelíes, que alertan de la tendencia de un Legislativo y un Ejecutivo conservadores a prohibir la disensión, impedir actos de protesta y silenciar opiniones.

En los últimos meses han sido muchas las propuestas presentadas en el Parlamento que recortan el margen para la libre difusión de ideas.

Una de las iniciativas que más ampollas ha levantado es la Ley de Prohibición del Boicot, que penaliza con multas de hasta 6.000 euros más indemnizaciones a quienes inicien o apoyen el aislamiento académico, cultural, económico y político de Israel.

Se dirige, fundamentalmente, a quienes impulsen la campaña internacional BDS, que promueve el Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel hasta que ponga fin a la ocupación de los territorios palestinos.

La legislación, que pasó el primer trámite parlamentario el mes pasado, contempla prohibir la entrada al país a los extranjeros que respalden el boicot.

El analista político David Landau denunció en las páginas del diario Haaretz la ola de fascismo que ha engullido el proyecto sionista y llamó a los parlamentos de todo el mundo a boicotear a la Kneset (Parlamento) hasta que entierre esa clase de propuestas.

La Cámara israelí también ha aprobado en primera lectura una norma que condiciona la financiación pública al cine a que el director, actores y demás participantes en la película firmen una declaración de lealtad a Israel como Estado democrático y judío. En un país donde el 20% de la población es árabe, no son pocos los que rechazan esta definición.

Las voces de la minoría

Otra iniciativa parlamentaria pretende hacer obligatoria la aceptación de este concepto, al proponer que el rechazo de la definición de Israel como Estado judío sea considerada ilegal y una incitación a la violencia.

Ante éstas y otras propuestas legislativas, la Asociación para los Derechos Civiles en Israel (ACRI) envió en julio una carta al primer ministro, Benjamín Netanyahu, alertándole sobre la utilización de los procesos democráticos para dañar la libertad de expresión, debilitar el equilibrio (entre poderes) y violar los derechos de los grupos minoritarios.

Una de las bases de la democracia es que se puedan escuchar las voces de la minoría, dijo la portavoz de la organización, Melanie Takefman, que señaló que la tendencia a deslegitimar a elementos de la sociedad civil considerados desleales y condicionar los derechos en base a la ideología ha incrementado en el actual panorama político.

Muchas de las iniciativas legislativas que recortan derechos están, según ACRI, especialmente dirigidas a limitar el campo de actuación de las ONG que critican al Gobierno.

Entre ellas, destaca la propuesta de reducir la financiación que organizaciones sociales reciben del extranjero o la que pretende cerrar las que inicien o colaboren con procesos legales en el extranjero contra miembros del Gobierno o del Ejército por crímenes de guerra.

Desde la ONG Shalom Ajshav (Paz Ahora), su director, Yariv Oppenheimer, ha denunciado las amenazas de prisión contra activistas políticos y señalado que las propuestas legislativas mencionadas amenazan con hacer colapsar la democracia israelí y tienen un hedor a fascismo.

Acoso a los profesores

Además de las organizaciones no gubernamentales y el mundo del cine, otro de los grupos en el punto de mira de quienes pretenden restringir la libertad de opinión son los profesores universitarios.

El ministro de Educación, Gideon Saar, ha prometido actuar contra los académicos que promuevan el boicot a Israel y su antecesor en el cargo, Amnon Rubistein, ha llegado a sugerir la creación de tribunales disciplinarios para sancionar o despedir a los profesores que hagan en sus clases comentarios incómodos.

El malestar es patente en la esfera académica, como muestra una carta firmada por medio millar de profesores que advierte de que la educación se resentirá si los políticos dictan lo que se puede o no decir.

De momento, las restricciones a la libertad de expresión planteadas persiguen fundamentalmente al pensamiento de izquierdas, pero defensores de los derechos humanos previenen del riesgo que suponen para el carácter democrático de Israel.

En ese sentido, el periodista Gideón Levy advertía recientemente a quienes son complacientes con la caza de brujas que se está llevando a cabo que pronto les llegará a ellos.

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