Llamamiento del CPDH a la Comunidad Internacional para salvar la vida del palestino Samer al-Eissawi, en detención administrativa, que permanece en huelga de hambre. Llamamiento del CPDH a la Comunidad Internacional para salvar la vida del palestino Samer al-Eissawi, en detención administrativa, que permanece en huelga de hambre.

17 de Febrero 2013

 

Llamamiento del CPDH a la Comunidad Internacional para salvar la vida del palestino Samer al-Eissawi, en detención administrativa, que permanece en huelga de hambre.

 

 

El Centro Palestino para los Derechos Humanos (CPDH) expresa su extrema preocupación por la suerte de Samer al-Eissawi, que está en huelga de hambre en las cárceles israelíes desde hace más de 200 días. El CPDH considera que las autoridades de ocupación israelíes son responsables de su bienestar, y hace un llamamiento a la comunidad internacional para que ejerza presión sobre las autoridades israelíes para que lo liberen inmediatamente a él y a los otros detenidos administrativos.

 

Samer al-Eissawi, de 33 años, de Jerusalén, está en huelga de hambre desde el 1 de agosto de 2012, para protestar por ser detenido de nuevo y puesto bajo detención administrativa. Su segunda detención se produjo después de ser liberado en el contexto del intercambio de prisioneros entre los grupos armados palestinos y las autoridades israelíes en octubre de 2011, por el que 1.027 presos palestinos fueron liberados a cambio del soldado israelí capturado, Gilad Shalit.

 

Según varios grupos de derechos humanos, el estado de salud de al-Eissawi, que se encuentra detenido en la enfermería de la prisión de Ramla, está en constante deterioro como consecuencia de su prolongada huelga de hambre; y recientemente ha dejado de beber agua, tomar vitaminas o tomarse la presión arterial, en un intento de presionar a las autoridades israelíes para que lo liberen.

 

Según fuentes médicas, el estado de salud de al-Eissawi se agrava constantemente; su peso bajó a 46 kilos; ya no puede andar y tiene que usar silla de ruedas para moverse; también sufre de debilidad general. En un mensaje enviado ayer desde la prisión, al-Eissawi dijo que los médicos le habían informado de que "yo estoy sujeto a sufrir un derrame cerebral, taquicardia, azúcar bajo y presión arterial baja. Mi temperatura corporal es baja y me he vuelto insomne ​​debido al dolor constante".

 

El CPDH tiene una extrema preocupación por la suerte de al-Eissawi, que está en huelga de hambre en las cárceles israelíes, y:

 

1. Exhorta a la comunidad internacional para ejercer presión sobre las fuerzas israelíes para que lo liberen inmediatamente, a fin de salvar su vida;

 

2. Exhorta a las organizaciones de derechos humanos y de solidaridad internacional a continuar los esfuerzos para terminar con el abuso de las detenciones administrativas por las fuerzas israelíes, en violación del derecho fundamental a un juicio justo;

 

3. Observa con profunda preocupación el deterioro de las condiciones de vida de más de 4.700 prisioneros palestinos en las cárceles israelíes.

 

Carta de Samer Issawi desde la cárcel

 

18 de Febrero 2013

 

A continuación se muestra la carta de Samer Issawi, en huelga de hambre desde hace 209 días y en trance de morir en una prisión israelí, sin que el ocupante pueda dar una razón por su encarcelamiento.

 

foto En lo que se ha convertido Samer Issawi (33 años)

 

Samer Issawi ha enviado esta carta por medio de su abogado: "Mi salud se ha deteriorado hasta el extremo de que mi vida pende de un hilo. Mi cuerpo está en un gran estado de debilidad, pero soy paciente y sigo mi lucha. Mi  mensaje es el siguiente: Lucharé hasta el final, hasta la última gota de agua de mi cuerpo, hasta el martirio; en esta batalla, convertirme en un mártir es  un honor; mi martirio es una verdadera bomba en la confrontación con los tiranos y los carceleros, frente a la política racista de ocupación que trata de humillar a nuestro pueblo y que emplea contra nosotros todos los medios de opresión y represión.

 

Le digo a mi pueblo que soy más fuerte que el ejército de ocupación y sus leyes racistas. Yo, Samer Al-Assawi, hijo de Jerusalén, dicto mi última voluntad en caso de que yo caiga como un mártir; llevarás mi alma como un grito por todos los presos, mujeres y hombres, un grito por la libertad, por la emancipación y la salvación de aquellos que han experimentado la pesadilla de la cárcel y su terrible oscuridad.

 

Mi lucha no es sólo por la libertad individual. La batalla que empecé  con mis heroicos compañeros, Tariq, Ayman y Ja'affar, es la batalla de todos, la batalla del pueblo palestino contra la ocupación y contra sus cárceles. Nuestro objetivo es alcanzar la libertad y la soberanía de nuestro país y liberar nuestra querida Jerusalén.

 

Los débiles latidos de mi corazón los debo a vuestra perseverancia. ¡Gracias a mi pueblo! Mis ojos, que poco a poco pierden la vista, reciben la luz de vuestra solidaridad y apoyo. Mi voz apenas audible, saca la fuerza de vuestra voz que es más fuerte que la voz del guardián y más alta que los muros.

 

Yo soy uno de vuestros hijos entre los miles de niños que están presos y se consumen ayunando en sus cárceles, esperando el fin de su calvario, de sus dolores y el sufrimiento de sus familias. Los médicos me dijeron que corría el riesgo de una crisis a causa de mi ritmo cardíaco, la falta de azúcar y mi presión arterial muy baja. Mi cuerpo está muy frío y los dolores constantes me impiden dormir. Pero, a pesar de la debilidad extrema y de los dolores de cabeza crónicos, cuando me muevo en mi silla trato de reunir todo mi corage para llegar hasta el final.

 

No hay vuelta atrás, sólo mi victoria está fundada en la ley, pues mi detención no tiene validez y es ilegal.

 

Saco toda mi fuerza de mi pueblo, de todas las personas libres en el mundo, así como de las familias de los presos que siguen clamando día y noche por la libertad y el fin de la ocupación.

 

No tengas miedo porque mi corazón empiece a detenerse; no tengas miedo porque mis manos se paralicen. Yo estoy vivo siempre, hoy y mañana y después de mi muerte, porque Jerusalén corre por mi sangre, mi devoción y mi fe.

 

Palestina, 16 / 2 / 2013.

 

Esta carta ha sido publicada por Haifa Libre, en árabe y en hebreo.

http://www.europalestine.com/spip.php?article8078 

 

 ¡LIBERTAD PRESOS PALESTINOS!

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