La flotilla navega entre sabotajes y amenazas La flotilla navega entre sabotajes y amenazas

Bego Astigarraga
IPS


A pocas horas de que las 10 naves de la Segunda Flotilla de la Libertad – Sigamos Siendo Humanos zarpen rumbo a la palestina Franja de Gaza, a las amenazas de Israel se sumaron presuntas acciones de sabotaje.

La flotilla, que intentará romper el bloqueo israelí por segundo año consecutivo, incluye dos cargueros que llevarán más de 5.000 toneladas de ayuda humanitaria, en especial material sanitario, educativo y de construcción.

En aguas internacionales se encuentra ya uno de los dos barcos franceses, el Dignity, que partió de un puerto de Córcega el 25 de junio a la espera de unirse al resto del convoy humanitario.

Después de que la coalición internacional organizadora de la flotilla celebrara el lunes 27 una rueda de prensa en Atenas ante periodistas de todo el mundo para anunciar su inminente salida este jueves o el viernes, el buque Juliano, del grupo Ship to Gaza Sweden (Barco a Gaza – Suecia), fue objeto de un acto de sabotaje en el puerto del Pireo, en el sudeste griego, donde se encontraba anclado. La caja de la hélice quedó destrozada y el eje cortado, aunque los daños "son reparables" y fueron registrados en vídeo por submarinistas de la organización como prueba del sabotaje, aseguraron los organizadores.

"Una cosa es que un poder extranjero presione a Grecia para retrasar nuestro viaje, y otra muy distinta que agentes enemigos operen en territorio griego", afirmó el portavoz de Ship to Gaza, Mattias Gardell.

"Es hora de que la comunidad internacional diga ¡basta!", afirmó el grupo en un comunicado.

El Juliano, propiedad de Ship to Gaza en Suecia, Noruega y Grecia, homenajea con su nombre al israelí Juliano Mer-Khamis, actor y director del Teatro de la Libertad, asesinado el 4 de abril en la ciudad palestina de Jenín, en el norte de Cisjordania.

La franja de Gaza soporta un bloqueo impuesto por Israel desde febrero de 2006, poco después de que el radical Hamás (acrónimo árabe de Movimiento de Resistencia Islámico) ganara las elecciones generales palestinas. En los años subsiguientes la medida se endureció, sobre todo tras la ofensiva militar Plomo Fundido, lanzada a fines de 2008.

El Free Gaza Movement (Movimiento Gaza Libre), organizador de la segunda flotilla, aseguró el lunes que las amenazas de Israel no detendrán los planes.

"Si llegamos a Gaza habremos cumplido nuestro objetivo y si no, otras futuras flotillas nos seguirán, una detrás de otra, año tras año, hasta que el bloqueo se termine e Israel cumpla con la legalidad", afirmó el músico y activista sueco-israelí Dror Feiler en Atenas.

Grecia está bajo presión de Israel para que impida zarpar a los barcos, en un momento de especial vulnerabilidad de este país por la crisis política y financiera que afronta.

"Hacemos un llamamiento al gobierno griego para que no se convierta en cómplice de las acciones ilegales de Israel sucumbiendo a las presiones, y se sume a Francia en su postura de no impedir la salida de los barcos", dijo Vangelis Pissias, coordinador de la delegación griega.

"Israel intenta por todos los medios detener a nuestros barcos, con presiones a los gobiernos, amenazas a las aseguradoras y a las compañías de comunicaciones, con intimidaciones a los defensores de los derechos humanos y demandas frívolas", sostuvo Free Gaza Movement en un comunicado.

El gabinete de seguridad israelí, presidido por el primer ministro Benjamin Netanyahu, reafirmó su decisión de impedir la llegada de la Flotilla a Gaza aunque "con la mínima fricción posible con los pasajeros de los barcos", según un comunicado emitido por la oficina del premier.

La radio pública israelí también informó de que el poder ejecutivo acordó con Egipto que el material humanitario que transportan los dos cargueros se pueda descargar en el puerto egipcio de Al Arish para trasladarlo a Gaza por tierra.

Israel afirma contar con informaciones de que en el convoy viajan activistas "dispuestos a matar a soldados israelíes con sustancias químicas", cuando éstos intenten abordarlos, y que también habrá pasajeros de la Fundación de Ayuda Humanitaria de Turquía (IHH por sus siglas en turco), organizadora de la primera flotilla, y de Hamás, organizaciones a las que considera "terroristas".

Estas declaraciones se efectuaron un día después de que funcionarios y representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores informaran al gabinete de que no disponían de datos sobre militantes o grupos asociados a organizaciones terroristas que planifiquen tomar parte en la flotilla.

Israel empleó argumentos similares antes y después del asalto de sus comandos al buque insignia de la primera flotilla, Mavi Marmara, el 31 de mayo de 2010, cuando éste aún surcaba aguas internacionales rumbo a Gaza. En la operación militar murieron nueve activistas turcos.

Un representante de los familiares de las víctimas del barco, que este año se retiró de la flotilla por "motivos técnicos", viajará en el barco español Gernika junto a otras 45 personas de todo el territorio peninsular, entre activistas, representantes políticos y periodistas.

"El Gernika llevará el espíritu de nuestros compañeros asesinados. Es una muestra de solidaridad con los que no han podido viajar este año", dijo a IPS Manuel Tapial, coordinador de Rumbo a Gaza.

La ministra española de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Trinidad Jiménez, solicitó a las autoridades israelíes actuar con "prudencia y contención" ante la segunda flotilla.

En este convoy viajan 50 periodistas internacionales ‒entre ellos esta reportera‒ a los que Israel amenazó el domingo con prohibirles por 10 años el ingreso a su territorio, aunque luego echó marcha atrás.

Entre los países que participan están Alemania, Australia, Bélgica, Canadá, España, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Holanda, Irlanda, Italia, Noruega, Suecia y Suiza. Un barco conformado por integrantes de varias naciones árabes podría sumarse desde Jordania en los próximos días.

Unos 500 activistas y personalidades de la sociedad civil internacional están listas para navegar. Pero hay temor de que las fuerzas israelíes asalten el convoy empleando gases lacrimógenos, dispositivos lanza-agua, bombas de sonido y perros adiestrados

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